Thursday, April 2, 2015

Soliloquio







—Mirando al espejo— hablé.
Cuando estaba pequeña pertenecía a la infancia misionera por ende mí creencia era católica, después con el anuncio del fin del mundo en el nuevo siglo (año 2000) me hice catecúmena y trate de seguir la doctrina que me salvaría de la muerte para el paso a la vida eterna.
Pasado un tiempo mis conocimientos fueron gnósticos y abrí un poco los ojos. Ahora mi creencia es totalmente agnóstica.
He vivido sola largo tiempo, en independencia total y en mis momentos de crisis existenciales o mal llamado depresión me he comido mi interior con mucha reflexión, puede ser que tenga mucho ego y que me pueda el mal carácter como pólvora, siempre ocurre cuando veo falsedad, y mentira en los seres humanos. Mastico a más no poder todo lo que leo y veo pero no me lo trago. Ahora me siento libre y siempre busco  la manera de volar con mis propias críticas y conclusiones.
Puede ser que este llena de ambigüedad y que para ojos ajenos no sea una persona segura, ¿pero quién, lo es? , Tengo una manera brusca de decir la verdad que me hace hiriente y ególatra y que trato de corregir…me cuesta y mucho pero lo intento. 
En introspección me he dado cuenta que la soledad se debe aprovechar para escuchar esa voz interior que te advierte, que te dice, que te protege, que te inspira.
Las ventajas de verme por dentro es que me he dado cuenta, lo que soy, cuanto valgo y cuanto puedo ofrecer a la humanidad.